Vestirse a partir de una impresora 3D

Cuando luchas contra el futuro, estás perdido. hay que adaptarse. El tiempo no se adapta a nosotros.

Yo soy un oportunista al respecto. K. Lagerfeld

Así, con esta frase del gran diseñador alemán para Chanel, comenzará mi charla sobre tecnología aplicada a la moda mañana viernes en el Primer TikiTalka organizado por VE Intercactive, y que consistirá en cuatro charlas de temas diferentes del sector tecnológico: despliegues/automatización, impresoras 3D y la moda, vídeo juegos on line y LinkedData/OpenData.

La principal premisa de mi charla será trasladar la importancia que tiene la impresión 3D en el campo de la moda siendo la primera y principal cuestión si seremos capaces de cambiar la máquina de coser y los sistemas actuales de confección, por una impresora.

Como dicen Comme des Machines, actualmente la impresión 3D para la moda es pura artesanía digital.

La aplicación de esta tecnología en el campo de la medicina es ya un hecho que sin duda la ha revolucionado: prótesis, escayolas … sin duda avances importantes que ayudan a los médicos a mejorar la calidad de sus pacientes.

Vestirse a partir de una impresora 3D

Aunque esta tecnología se conoce hace 20 años, su evolución es impresionante tanto en el tipo de materiales que se utilizan para realizar los objetos como en el tiempo de impresión.

Una de las mayores ventajas de las impresoras 3D, es que carece de los inconvenientes propios de cualquier máquina, es decir, puedes tener tu propia impresora en casa evitando de esta manera costos y desplazamientos. Sólo necesitamos de un ordenador, un software con un diseño y una impresora para dejar volar nuestra  imaginación.

Además, la mayoría de las impresoras son de patente libre, con lo cual puedes fabricarte una en casa obteniendo en tiempo record un prototipo  palpable del diseño con gran precisión y excelente acabado.

En lo que se refiere a la moda, necesitaremos actualmente todo un equipo de personas para realizar con éxito nuestro trabajo. Científicos, tecnólogos, diseñadores de moda e incluso arquitectos como Zaha hadid o Francis Bitonti, participan en los procesos creativos.

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7A Dita Von Teese para Francis Bitonti

En esta charla hablaré de temas concretos para no dispersarme es por eso que he elegido este trabajo tan visual como maravilloso para explicar la necesidad de combinar el talento de un diseñador de moda. un arquitecto y una empresa especializada en impresión 3D, para realizar esta maravilla.  Hablamos del trabajo realizado por el arquitecto Francis Bitonti en colaboración  Michael Schmidt y la empresa Shapeways. (2013)

Dos impresoras fabricaron las 17 piezas distintas de este vestido diseñado para adaptarse al cuerpo de Dita von Teese, capaces de trabajar con dos filamentos diferentes ideales para estirarse y contraerse así como para adaptarse a los movimientos del cuerpo.

Se tardaron  400 horas en imprimir las piezas, 13.000 cristales negros de Swarovski, y 24 horas para ensamblarlas.

Continuando con los vestidos impresos en 3D, es imprescindible hablar del Kinematic Dress.

El vestido personalizado de Nervous System es una compleja estructura de piezas con 2.279 paneles triangulares únicos interconectados por 3.316 bisagras, todo impreso en 3D en una sola pieza de nylon. Mientras que cada componente es rígido, el conjunto, se comporta como una tela continua que permite al vestido ajustarse de manera flexible y que se mueva de manera fluida en respuesta al movimiento del cuerpo.

A diferencia de la ropa tradicional que se realiza en dos dimensiones, las prendas “cinemáticas” son creadas en 3D, directamente desde una “foto” escaneada del cuerpo de la persona que no requiere ningún tipo de montaje. Utilizan una estrategia inteligente plegable para comprimir prendas en formas más pequeñas para una fabricación eficiente. Doblando las prendas antes de imprimirlas, pueden hacerse estructuras complejas más grandes en una impresora 3D.

El tejido utilizado no es uniforme sino que varía en textura, rigidez o diseño. Toda la pieza es personalizable, en forma y estilo según la flexibilidad requerida y el molde diseñado. Kinematics Cloth es la primera aplicación para ropa, de ahí que el MOMA haya decidido incluirla en su muestra permanente.

El vestido fue impreso en NYC por Shapeways y no necesita montaje.

El primer vestido Cinemático fue adquirido por el Museo de Arte Moderno -MoMA- para su colección permanente. (2014)

Zaha Hadid es otra de las arquitectas que ha colaborado en este caso, con una empresa de calzado y complementos, United Nude, para la creación de unos zapatos diseñados en 3D. Su nombre es “nova”. Un par de zapatos cromados que se crearon mediante un sistema de rotación y moldeo por inyección y finalmente colados al vacío. Una técnica que se utilizó por primera vez para fabricar unos zapatos.

En este proyecto la premisa principal era combinar tecnología y belleza.

Zaha-Hadid-United-Nude-4

Se tardaron 24 horas en imprimir cada zapato: las plantas son de nylon duro y las partes superiores están impresas en poliuretano termoplástico para que resulten más suaves y flexibles.

Aparentemente parece imposible poder caminar con ellos, pero el arquitecto Ben van Berkel, asegura que trabajó intensamente en el interior del zapato para que fueran estables y por lo tanto se pudiera caminar fácilmente con ellos.

Vestirse a partir de una impresora 3D

Los arquitectos que diseñaron estos zapatos escultura se ayudaron de expertos en software y en anatomía del pie femenino para conseguir un enfoque absolutamente diferente a cualquier otro tipo de calzado tal y como lo conocemos.

 

La impresión 3D está revolucionando la manera de crear textiles y complementos para la industria de la moda. La idea es radical: quien posea una impresora 3D podrá materializar su propia ropa y compartirla. Podrá producir ropa sostenible y asequible hecha a medida basada en un diseño de código abierto y tecnología del s XXI.

Ya existen empresas que realizan prototipos desarrollados específicamente para ser producidos con un corte láser para ser ensamblados por el usuario final.

El cliente recibe un kit y tras descargarse el diseño puede ir a imprimirlo a un espacio maker, por ejemplo. Sólo necesitas introducir las medidas de tu cuerpo  y las prendas se adaptan a tu talla. Una vez seleccionado el material, la prenda estará lista para su producción y será enviada al punto más cercano.

La gran cualidad, a mi modo de ver de estos diseños, es que sólo se producen los diseños que se compran evitando así los excesos de ropa.  Algo que sin lugar a dudas, pasará a formar parte del pasado espero que pronto.

El futuro de la impresión en 3D.

La forma de imaginar prendas en el caso de la moda ha cambiado porque ha dejado de ser pensados como objetos físicos para pasar a ser prendas, complementos o accesorios digitales.

Cada uno de nosotros tendremos nuestra impresora en casa, y fabricaremos a nuestra medida nuestras propias prendas o la de algún diseñador que nos guste, con la ventaja de que nos quedará perfecta.

En mi opinión el mundo de la moda en 3d avanza hacia el futuro sin menos preciar la artesanía, la alta costura, colaboradores necesarios, y dando la mano a la moda sostenible y responsable con el planeta y las condiciones laborales de los seres humanos.

Tres formas de hacer moda que convivirán combinando tecnología y tradición.

Vamos hacia un mundo en el que se fabrique exclusivamente a demanda sin excedentes de producción. Estamos convirtiendo nuestras ciudades en “outlets”.

Necesitamos equilibrar tecnología y diseño para poder llevarlos al terreno industrial algo que hoy por hoy no es posible dado el coste de este tipo de prendas y el tiempo que se requiere para imprimirlas en número justo y necesario. Por eso hoy es pura artesanía digital.

 

 

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